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No abras los ojos
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Muy tarde
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Quería sorprenderte
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Pues… puedo sorprenderme aún, o mejor: puedo parecer
sorprendida.
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Así ya no tiene gracia.
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Lo sé, igual que yo, sin gracia, ni esencia, ni
pasión; mucho menos sueños.
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Tienes corazón, yo creo que con eso basta.
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Sí, pero no es libre.
- ¿Cómo? ¿Por qué no?
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Porque no soy dueña de mi misma, porque ni si
quiera mi cuerpo me pertenece, es lienzo de algún artista quién se
decepcionaría mucho de hallarlo un día diferente.
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¿Y tu vida? Esa es sólo tuya.
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No, mi vida es de quienes han invertido en ella,
por ende mi destino también lo es.
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Entonces …¿quién eres?
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Nadie, encantada, no soy ni la más mínima
pizca de alguien, yo no existo porque ni siquiera mis pensamientos vienen de lo más profundo
de mí.
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